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El edificio 7 (Parte II)

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El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en la Zona Cero, poco después de los atentados.

(Viene de El edificio 7: Parte I).

En mayo de 2004, durante su comparecencia ante la Comisión del 11-S, el alcalde de Nueva York en el momento de los atentados, Rudolph Giuliani, desveló que los servicios de emergencias y fuerzas de seguridad de la ciudad tenían previsto realizar el 12 de septiembre de 2001 una maniobra denominada Operación Trípode, consistente en simular la reacción ante un atentado con armas biológicas en pleno Manhattan. El lunes 10 ya se habían desplazado a la ciudad autoridades federales y estatales, así como un equipo de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) para presenciar el ensayo, al que también asistiría el propio Giuliani. Cadetes de las academias de policía y de bomberos interpretarían el papel de víctimas en el Embarcadero 92 del puerto neoyorquino, mientras que toda la coordinación del ejercicio recaería en la Oficina de Gestión de Emergencias de Nueva York (OEM). Un portavoz de la FEMA, Tom Kenney, admitió en televisión que su equipo había llegado a Nueva York el día 10 por la tarde (minuto 2:00):

Creada en 1996 después de varios atentados sufridos en la ciudad (como la bomba en el World Trade Center de 1993, atribuida a Al Qaeda), la OEM era la responsable de coordinar todos los departamentos (policía, médicos, bomberos) movilizados en caso de una emergencia masiva. Pese a estar dotada de medidas de protección propias de un búnker, la ubicación de la OEM causó polémica en su día por su “vulnerabilidad”. La sede estaba en la planta 23 del edificio 7.

La Operación Trípode no era el único simulacro que tenía lugar el 11 de septiembre. Las fuerzas aéreas estaban inmersas en el ejercicio Vigilant Guardian, que contemplaba un ataque por parte de terroristas extranjeros, incluyendo el secuestro de aviones para estrellarlos contra edificios. Este tipo de maniobras, frecuentes tanto en el ámbito militar como en el civil, son el mejor observatorio para analizar (¿y prever?) la actuación de las autoridades, las fuerzas de seguridad y la población en una situación límite. Algunos atentados terroristas de los últimos años han sido calcados a las situaciones recreadas en dichos ensayos.

Pero había más cosas en el edificio 7. Contenía las delegaciones en Nueva York de las agencias más poderosas de Estados Unidos: en la planta 25 se encontraban las sedes de la CIA, el Departamento de Defensa y el IRS (la agencia tributaria); en las plantas 9 y 10, la del Servicio Secreto; en la 11, 12 y 13, la de la Securities Exchange Comission (la reguladora de los mercados financieros), y otros organismos relacionados con la economía y la seguridad nacional. El WTC 7 era una especie de sucursal del Gobierno.

Cuando el edificio fue desalojado (según la versión oficial, a las 9:30), el centro de operaciones de la OEM pasó a ubicarse en el Embarcadero 92, el escenario previsto para la Operación Trípode que, obviamente, se canceló. Sin embargo, algunas cosas habían sucedido antes del desalojo. Así lo sostienen varios testigos cuyos testimonios nunca fueron incluidos en el informe de la Comisión.

Barry Jennings 

Barry Jennings era subdirector del departamento de emergencias de la Autoridad de Vivienda de Nueva York. Se dirigió, como era su deber, a la sede de la OEM después del impacto del primer avión, a las 8:46. Al llegar al edificio se encontró con un grupo de policías y vigilantes de seguridad. Con ellos estaba Michael Hess, abogado jefe del Ayuntamiento y persona muy cercana a Giuliani, a quien precisamente estaba buscando. Subieron en ascensor al centro del control de la OEM pero el acceso estaba bloqueado, por lo que regresaron a la planta baja y tomaron un montacargas, que esta vez sí les permitió entrar en la sala. Allí se toparon con una escena muy diferente a la esperada en semejante situación, mientras la ciudad sufría el mayor caos conocido hasta la fecha. “Para mi sorpresa, allí no había nadie. Había tazas de café todavía humeantes y sándwiches a la mitad. Todas las pantallas estaban apagadas. No sabía lo que estaba pasando”, aseguró Jennings.

El funcionario hizo varias llamadas de teléfono hasta que uno de sus interlocutores le apremió a abandonar el edificio cuanto antes. Hess también le urgió a marcharse. ¿A qué venía esa prisa? ¿No se suponía que el búnker de la OEM estaba preparado justamente para situaciones como aquella? Todavía faltaban varios minutos para que la Torre Sur colapsara (9:59), por lo que, ¿alguien podía imaginarse que iba a producirse un derrumbe, no ya en las propias torres, sino también en el edificio 7? En cualquier caso, Jennings y Hess comenzaron a bajar a toda prisa por las escaleras auxiliares de la zona noreste del edificio, ya que se había producido un apagón eléctrico general.

Cuando estaban a la altura del piso sexto se produjo una brutal explosión en la parte baja del edificio que hizo tambalearse el suelo bajo sus pies. Jennings y Hess, aturdidos, subieron un par de plantas y se quedaron atrapados y a oscuras, envueltos en una espesa cortina de humo y polvo. Jennings rompió el cristal de una ventana con un extintor de incendios y Hess se asomó para pedir ayuda. Un grupo de bomberos los sacó de allí, no sin advertirles de que no miraran al suelo. “Yo le preguntaba, ¿por qué? Hasta que me di cuenta que estábamos caminando entre cadáveres. Uno se da cuenta de cuándo está esquivando cuerpos humanos”, aseguró Jennings en 2007 en una entrevista para el documental Loose Change, crítico con la versión oficial del 11-S. En la misma pieza, el funcionario insistió en que se escuchaban explosiones “continuamente”.

No obstante, en un documental de la BBC sobre el derrumbe del WTC 7, La tercera torre, emitido en julio de 2008, Jennings aseguró que el director de Loose Change, Dylan Averyhabía sacado sus palabras de contexto y negó que en cualquier momento asegurara haber visto cadáveres en el suelo, sino que sólo le había dado esa impresión. Eso sí, mantuvo que se habían producido explosiones.

(Ver polémica sobre Barry Jennings a partir del 46:40)

Dylan Avery llegó a contratar a un detective privado para que siguiera a Jennings con el objetivo de conocer sus circunstancias personales y, tal vez así, averiguar los motivos de su cambio de postura. Sin embargo, en menos de 24 horas, el investigador devolvió a Avery el pago por adelantado del contrato, le dijo que remitiera el caso a la Policía y le exigió que nunca volviera a contactarle para tratar nada “sobre ese individuo”.

Jennings fue entrevistado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), dependiente del Gobierno, para su investigación sobre el derrumbe del edificio. Pero el documento final no recogió sus palabras y tampoco hubo ocasión de que el funcionario contradijera lo publicado. El 19 de agosto de 2008, dos días antes de la publicación del informe, Jennings murió en circunstancias confusas. Presuntamente falleció en un hospital neoyorquino tras varios días ingresado, aunque no se comunicó la causa del ingreso ni se difundieron las conclusiones de la autopsia ni el certificado de defunción. En 2009, una persona que decía ser el hijo de Jennings publicó una nota en Facebook en la que aseguraba que su padre había muerto de leucemia.

Michael Hess

Hess, que en 2002 dejó el Ayuntamiento para convertirse en vicepresidente de la firma Giuliani Partners, también cambió con los años su versión de los hechos. En una entrevista para UPN 9 News realizada la misma mañana de los atentados, el alto funcionario aseguró con toda claridad haber sido testigo de una explosión en el piso octavo del WTC 7 junto a su compañero Jennings (minuto 0:24).

Siete años más tarde, en el mencionado reportaje de la BBC, Hess declaró lo siguiente: “Di por sentado que se había producido una explosión en el sótano. No sé por qué me dio esa impresión”. De hecho, el propio narrador del documental presentaba así a Hess: “Un testigo que en un principio pensó que se había producido una explosión, pero que ahora tiene claro que fue otra cosa”. Ante la pregunta del periodista, Hess se reafirmó: “No, no se produjo ninguna explosión”, aunque mantuvo que se produjo un gran temblor en el suelo, “parecido a un terremoto”, que duró varios segundos. Hess lo atribuiría al derrumbe de la Torre Norte (10:28).

Pero es que, además de sus declaraciones al canal 9, en 2010 el propio NIST hizo público un vídeo grabado por la cadena CBS (utilizado como documentación para su informe) que muestra a Hess pidiendo ayuda desde una ventana del piso 8 tras quedarse atrapado. Ante las preguntas de los bomberos de qué ha sucedido, el funcionario responde nítidamente: “¡Una explosión!”.

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Michael Hess, pidiendo ayuda desde el piso octavo del WTC 7. El vídeo completo, aquí. En minuto 2:32, ante las preguntas de los bomberos, se le escucha decir: “¡Una explosión!”.

El informe NIST

El NIST desclasificó este vídeo tras varios requerimientos en nombre de la Ley de Libre Acceso a la Información (FOIA Act). Sin embargo, aunque admitió haber entrevistado a Jennings y a Hess para su informe, se negó a desvelar su contenido. Existen varias contradicciones entre los testimonios originales de ambos funcionarios y el relato que elaboró el Instituto sobre lo ocurrido. Antes de zambullirse en ellas, conviene repasar los siguientes datos horarios:

  • 8:46: impacto del primer avión contra la Torre Norte (WTC 1).
  • 9:03: impacto del segundo avión contra la Torre Sur (WTC 2).
  • 9:30: desalojo del edificio 7, según el NIST.
  • 9:59: derrumbe de la Torre Sur.
  • 10:28: derrumbe de la Torre Norte.

— Aunque Jennings aseguró haber llegado al piso 23 aproximadamente al mismo tiempo en que se producía el impacto del segundo avión (9:03), el relato oficial sostiene que los dos funcionarios no llegaron allí hasta poco antes del derrumbe de la Torre Sur (9:59). El NIST afirma que los escombros procedentes del colapso de la Torre Sur golpearon la cara sur del edificio 7, justo cuando Jennings y Hess estaban bajando por las escaleras. No obstante, esto situaría a ambos en las escaleras media hora después de que el edificio fuera oficialmente evacuado a las 9:30, lo cual contradice el hecho de que los vigilantes de seguridad les ayudaran a tomar el montacargas para subir a la OEM.

— El informe NIST no menciona en ningún momento las explosiones descritas por Jennings y Hess. También obvia la referencia de Jennings a que la recepción del edificio 7 “quedó completamente destruida” tras dichas explosiones.

— El informe NIST sostiene que el colapso de la Torre Norte, a las 10:28, causó un enorme daño a las caras sur y suroeste del edificio 7. Por ello, el NIST deduce que Jennings y Hess confundieron el temblor provocado por ese derrumbe con una explosión interna. Pero eso no puede ser posible por los siguientes motivos:

  • Si, como sostiene el NIST, ambos comenzaron a bajar las escaleras justo después del derrumbe de la Torre Sur (9:59), significaría que tardaron al menos 29 minutos en bajar 17 pisos (del 23 al 6), a razón de dos minutos por piso. Algo que no casa muy bien con este testimonio de Jennings en el reportaje de la BBC: “Quería salir de allí cuanto antes, así que empecé a saltar varios escalones, en vez de uno en uno”.
  • El vídeo de la CBS que muestra a Hess en la ventana fue grabado, según el propio NIST, sobre las 10:15, en el ínterin de los derrumbes de ambas torres. Por lo tanto, la presunta explosión se habría producido antes de esa grabación y, obviamente, antes del colapso de la Torre Norte (10:28).
  • Las dos escaleras del edificio 7 se ubicaban en su cara norte, mientras que los restos de la Torre Sur (WTC 2) golpearon la fachada sur. La Torre estaba a 120 metros de distancia del edificio 7 y, entre medias, se alzaba el WTC 6, de 28 metros de altura.

área WTC

  • Además, como muestra el siguiente plano, las escaleras por las que bajaron Jennings y Hess (recuadro azul de la derecha) estaban protegidas por los pilares 74 y 75, hechos de acero, y a más distancia de la cara sur que de la norte. Con estos elementos interpuestos, ¿fue tan brutal el impacto de los escombros de la Torre Sur como para que los dos hombres lo confundieran con una explosión que hizo temblar el suelo e inundó al menos las ocho primeras plantas de ceniza?

plano WTC 7

— El informe NIST asegura que Jennings y Hess fueron rescatados entre las 12:10 y las 12:15. Pero no se trata de una constatación basada en hechos, sino de una deducción a partir del testimonio de Hess de que, tras la “explosión”, estuvieron atrapados “durante una hora y media” en el piso octavo. Puesto que el relato oficial sostiene que esa explosión fue en realidad un efecto del derrumbe de la Torre Norte (10:28), el NIST da por hecho que los bomberos no contactaron con ellos hasta las 12. Pero hay un pequeño problema. La mencionada entrevista de Hess con UPN 9 News, realizada a varias manzanas de distancia, comenzó… a las 11:57.

¿Qué cabe concluir de toda esta ensalada de datos? Básicamente que el NIST puso un gran empeño en negar la existencia de explosiones en la parte inferior del edificio 7, y en subrayar que Jennings y Hess las confundieron con el impacto de escombros de la Torre Norte. Como se ha dicho, Hess cambió su testimonio con el paso de los años. Y Jennings murió dos días antes de que el NIST publicara sus conclusiones.

Richard Zarillo y Abdo Nahmod

Otras dos personas que acudieron a la OEM poco después del impacto de los aviones fueron Richard Zarillo, asistente sanitario del cuerpo de bomberos, y el capitán Abdo Nahmod, de la Policía de Nueva York. Ambos ofrecieron testimonios orales el 25 de octubre de 2001. Según el segundo, llegaron al edificio 7 unos veinte minutos antes del colapso de la Torre Sur, sobre las 9:35. A pesar de que el NIST señala que el desalojo se había producido a las 9:30, Zarrillo y Nahmod coinciden en que llegaron al centro de control de la OEM para activar los protocolos de emergencia previstos. Sostiene Zarillo: “Abdo y yo fuimos al edificio 7, activamos la OEM y enviamos mensajes a todos los servicios médicos de emergencia y a las emisoras de los bomberos para decirles que estábamos operativos”. Nahmod lo confirma: “Comenzamos a activar las terminales y a avisar a todos de que las operaciones habían comenzado”.

El testimonio de Zarillo ofrece entonces un giro sorprendente: “Cinco o diez minutos [después de poner en marcha la OEM], apareció un agente de la OEM en la sala central y nos dijo que teníamos que abandonar el edificio porque un tercer avión se aproximaba”. Si la OEM estaba completamente vacía sobre las 9:00, como afirmaba Barry Jennings, ¿qué hacía allí uno de sus agentes? Tras el impacto del primer avión (8:46) nadie podía suponer no sólo que se produciría un segundo impacto, sino que el World Trade Center corría riesgo de derrumbe. Por lo tanto, ¿quién ordenó el desalojo de la OEM justo en el momento en que parecía totalmente imprescindible para coordinar a los servicios de emergencia de la ciudad? ¿Y de dónde surgió el rumor de un tercer avión? ¿Estaba solo ese agente en el centro de control o había más personas con él?

En el reportaje de la BBC, el subdirector de la OEM en el 11-S, Richard Rotanz, aseguró que la decisión de evacuar el búnker y todo el edificio 7 se produjo cuando llegó la noticia de que un avión se había estrellado en el Pentágono, a las 9:37: “Nos dijeron que un avión había alcanzado el Pentágono y entonces nos dimos cuenta de que estábamos siendo atacados, y de que el WTC 7 podía ser un objetivo”. Es decir, que los responsables de la Oficina de Emergencia de Nueva York no consideraron que había un auténtico peligro para el edificio 7 hasta que tuvieron noticias de otro atentado en Washington, aun cuando ya se habían estrellado dos aviones en las Torres Gemelas, a 120 metros de distancia, delante de sus narices. Interesante.

Al salir del edificio 7, Zarrillo se encontró con un capitán de los bomberos que le aseguró que no tenía constancia de ningún tercer avión, pero que era necesario reubicar el centro de control de la OEM. Sostiene Zarillo: “Mientras me dirigía al puesto de mando de los bomberos [en Vesey Street], me encontré con Steve Mosiello. Le dije: ‘Steve, ¿dónde está el jefe? Tengo que darle un mensaje’. Respondió: ‘¿Qué mensaje?’. Le dije que los edificios del World Trade Center iban a colapsar, que había que evacuar a todo el mundo. Con un gesto de confusión, dijo: ‘¿Quién te ha dicho eso?’. Le contesté que acababa de estar en la OEM. La OEM dice que los edificios se van a caer. Tenemos que irnos de aquí'”. Continúa Zarillo: “Él [Mosiello] me llevó hasta el jefe Peter Ganci. Le dijo: ‘Oye, Pete, nos han dicho que los edificios van a colapsar’. ‘¿Quién cojones te ha dicho eso?’, respondió Ganci. Steve me llevó ante otros jefes de bomberos, y les dije: ‘Escuchad, acabo de estar en la OEM. Me han trasmitido el mensaje de que los edificios van a caer, tenemos que sacar de aquí a nuestros hombres’. Y en ese momento, un enorme estruendo se produjo y comenzó a derrumbarse la Torre Sur”.

Rudolph Giuliani

Richard Zarillo no fue el único que supo por adelantado que las Torres Gemelas iban a desmoronarse. También fue avisado el propio alcalde, Rudolph Giuliani. Así lo relató él mismo en una entrevista en directo con el periodista Peter Jennings, de la ABC. Según sus propias palabras, Giuliani se encontraba también en el edificio 7 (recordemos que estaban preparándose las maniobras de la Operación Trípode) cuando recibieron el aviso: “Nos dijeron que el World Trade Center iba a colapsar, y colapsó antes de que pudiéramos salir del edificio. Estuvimos atrapados durante diez o quince minutos”.

¿Quién informó a Giuliani y a Zarillo de que las Torres Gemelas se iban a desplomar? ¿Cómo lo sabían? ¿Tenían más información que los 343 bomberos que murieron aplastados por las toneladas de escombros?

Como se vería esa misma tarde, aquella no era la única información sobre los atentados que algunos conocían de antemano.

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1 reply »

  1. Estos datos los desconocía por completo. Deseando que llegue la tercera parte y como no, las conclusiones sobre qué interés había en hacer desaparecer el edificio 7. La historia que merece una entrada dedicada exclusivamente a ella es la de John P. O´Neill, “el hombre que sabía demasiado”. Un saludo y muy buen artículo con información nueva para mi.

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